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viernes, 3 de agosto de 2018

Retoman las tareas de recuperación del Galeón San José


El pasado 23 de julio el presidente Juan Manuel Santos había decidido suspender la licitación para rescatar los restos de la embarcación.
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha anunciado el restablecimiento del proceso de contratación de la Alianza Público-Privada (APP) para recuperar los restos del Galeón San José. El mandatario había suspendido la licitación el pasado 23 de julio debido a que había una serie de medidas cautelares planteando reparos al respecto.
Sin embargo, días atrás el Tribunal Administrativo de Cundinamarca denegó las presentaciones judiciales que buscaban impedir la adjudicación del contrato. El reclamo judicial consideraba que era una amenaza para los derechos de los colombianos ya que la compañía privada que participara se iba a quedar con parte del botín, que es considerado patrimonio histórico de Colombia.
"En todo nos dio la razón: el mecanismo de la alianza público privada se ajusta a la ley", sostuvo Santos en relación al fallo. También afirmó que "luego de tres años de trabajar en la estructuración del proyecto, la operación saldrá a costo cero para el Estado". Además, consideró que será "la expedición científica más importante del mundo en patrimonio cultural sumergido".
Finalmente, explicó que las empresas interesadas "tienen hasta el 10 de agosto para presentar sus propuestas". De esta manera, será Iván Duque –que asumirá la presidencia el día 7– quien finalice el trámite.
La historia del Galeón
La embarcación de origen español, hundida en 1708 durante una batalla con buques británicos, ha sido apodada el 'Santo Grial de los naufragios' debido a su carga significativa de oro, plata y piedras preciosas.
Por ese motivo, sus restos han sido objeto de batallas legales entre varias naciones, así como empresas privadas que buscan hacerse con los derechos de este tesoro hundido. Cuando el Gobierno colombiano informó que lo había encontrado, la compañía estadounidense Sea Search Armada afirmó que ya había registrado su ubicación en 1982. La respuesta de Colombia fue que no se trataba del mismo lugar. De hecho, la ubicación exacta del barco sigue siendo un secreto de Estado.
El Gobierno colombiano abrió el año pasado una licitación para atraer a inversionistas dispuestos a explorar los restos y recuperar el tesoro.

sábado, 15 de julio de 2017

Mitico tesoro del Galeon Español San José

El gobierno colombiano abrió este viernes una licitación para atraer a los inversionistas dispuestos a recuperar el tesoro más valioso del Caribe: las riquezas del mítico buque San José.

Hundido frente a las costas de Cartagena en 1708, el galeón es considerado uno de los tesoros más preciados en las cálidas aguas del Caribe porque naufragó cargado de oro y plata, un botín que podría estar valorado hoy en miles de millones de dólares.

El hallazgo de la embarcación fue anunciado por el gobierno en 2015 y es ahora que se ofrece una oportunidad para conformar una alianza público-privada que permita rescatar los artículos del naufragio, someterlos a experticias y, luego, llevarlos a un museo.

Pleito vivo

Pero no todo es tan festivo. El gobierno de Santos ha sido severamente criticado por no divulgar el nombre de la empresa que localizó los restos de la embarcación hace dos años, una mácula que también podría recaer sobre los contratistas que se presentaron este viernes al acto de licitación, efectuado en Cartagena, refiere El Espectador.

Otro problema mayúsculo es el derecho sobre el tesoro. La compañía estadounidense Sea Search Armada (SSA) aseguró haber encontrado la embarcación hundida en 1982, por lo que reclama la mitad de los bienes que se encuentren en ella.

Samuel Scott / wikipedia.org / dominio público

Colombia alega que no cederá nada porque las coordenadas en las que se localizó el San José no coinciden con las supuestamente dadas por SSA, y porque el país no es signatario de la Convención del Mar de la Unesco, documento sobre el que se sustenta la reclamación, detalla Semana. Otras naciones que piden estar en la repartición de los bienes están Perú, porque la mayoría de la carga provenía de allí; Panamá, por haber fungido como puerto de carga; y España, por la bandera que ondeaba en el buque antes de su hundimiento.

Botín o patrimonio

La polémica tampoco escapa por el destino final del botín. La ministra de Cultura, Mariana Garcés, afirma que piezas como monedas de oro y plata no pueden ser consideradas como patrimonio, por lo que podrían comercializarse. 

Esa postura es rechazada por figuras como el director de la carrera de Arqueología de la Universidad Externado, José Luis Socarrás Pimienta, quien arguyeque no puede disponerse de algunos objetos porque "así estén repetidos, no se pueden separar (del conjunto) porque se rompería" el criterio de unidad del hallazgo patrimonial.

Imagen ilustrativa / pixabay.com

"No me cabe duda que esta operación es costosa, pero no puede costearse a partir de los objetos mismos. Eso sería cercenar una parte importante de la historia de la moderna Colombia y de todo el universo histórico colonial del cual hacía parte el San José al momento de su hundimiento en 1708", dijo Socarrás, citado por El Universal.

Sea como fuere, lo cierto es que si existiera Florentino Ariza, el mítico personaje garciamarquiano de 'El amor en los tiempos de cólera', el botín tendría una sola dueña legítima: su amada Fermina Daza.

miércoles, 20 de julio de 2016

Historia de la Casa de la Moneda de Lima (1565)

Antecedentes
La historia sobre la creación de la Casa de Monedas de Lima se remonta a la presencia española en tierras americanas, cuando se optó, por el uso del llamado "peso ensayado y "el tejón", ambos de oro, elaborados rudimentariamente. Si bien ellos sirvieron para realizar grandes transacciones, no resultaron eficientes para negocios y operaciones pequeñas.

A mediados del siglo XVI, y a raíz de la gran producción y afluencia de plata de América hacia España, la corona comprendió la importancia de acuñar monedas en estas colonias; ello daría mayor beneficio económico y favorecería el control. En abril de 1561, el entonces virrey del Perú, Diego López de Zúñiga, conde de Nieva, remitió una comunicación al rey Felipe II, solicitando autorización para establecer una casa de moneda, indicando las razones que justificaban su pedido.

Hello friends I invite you to watch this exclusive shortfilm: Spanish gold coins made in Peru




Creación de la Casa Nacional de Moneda

La CNM fue creada el 21 de agosto de 1565, por Real Cédula de Felipe II, emitida, en la ciudad española de Segovia, ordenando la amonedación en plata. Los trabajos se iniciaron en 1568, utilizándose por entonces un local en las “Cajas Reales", ubicado en una esquina de lo que hoy en día es Palacio de Gobierno, frente a Desamparados.

La creación de la Casa de Moneda de Lima buscaba ordenar la caótica y variada emisión de moneda de diversos pesos y leyes, que amenazaban seriamente la estabilidad política y económica del recién establecido virreinato.

Una historia accidentada motivó más de una clausura. La necesaria reapertura la autorizó el rey Carlos II, mediante Real Cédula del 6 de enero de 1683.

La ubicación que actualmente tiene la Casa Nacional de Moneda (Junín con Paruro), data desde 1683, año en que el entonces virrey, Melchor de Navarro y Rocaful, duque de la Palata, adquirió dicho solar.

A través de los años, el local ha sufrido muchas modificaciones. Inicialmente fue necesario realizar una serie de obras, como elevar el cauce del río Rímac para utilizar las aguas del río Huatica como fuente de energía para el proceso de fabricación de monedas.

Hasta entonces, las monedas habían sido labradas y hechas a golpe de martillo y yunque. Esas piezas llamadas Macuquinas, aparecen con un borde irregular y su forma no es perfectamente circular.

A raíz del terremoto de 1746, el local es derruido. Por lo cual, Don Andrés de Morales y de los Ríos Ramírez de Arellano coloca la primera piedra del nuevo edificio el 02-11-1748 concluyendo dicha obra en 1760.

A partir de 1751, y gracias a la implementación de un molino y tres volantes, se acuñaron las primeras monedas de oro de cordoncillo, cuyas denominaciones fueron de ocho, cuatro, dos y un Escudo.

 A estas monedas se les conoce como Peluconas pues llevan en el anverso, el perfil del monarca Fernando VI, luciendo una larga peluca, como se estilaba entonces.


Estas monedas fueron hechas de plata y de oro. Las de plata tienen un hermoso diseño que consta de dos globos terráqueos flanqueados por las columnas de Hércules. Por ello se les conoce con el nombre de “Monedas de dos Mundos”. ello se les conoce con el nombre de “Peluconas”. Estas monedas se acuñaron en Lima hasta 1772.






Se acuñaron también las llamadas Columnarias, que eran monedas de cordoncillo que en el reverso incluían el diseño de dos hemisferios superpuestos en representación del Viejo y el Nuevo Mundo, iban flanqueados por dos columnas de Hércules que simbolizaban la unidad y la fuerza del imperio español.



Es importante señalar que en las monedas españolas, aparecía la leyenda “Non Plus Ultra" en referencia al límite del poder español hasta los confines del mar. Con la conquista de América, esa leyenda se cambió por “Plus Ultra", como una confirmación del dominio ultramarino de España, que llegaba entonces más allá del estrecho de Gilbraltar.

Cronología

Desde su creación, en 1565 hasta 1821 la Casa Nacional de Moneda era una institución de la Corona Española.


Al declararse la Independencia del Perú en 1821, el Virrey La Serna huyó de Lima llevándose la maquinaria de la Casa Nacional de Moneda. San Martín la incorpora al Gobierno nombrando como primer Director General a don José de Boque.


La Casa de Moneda de Lima, denominada hoy en día Casa Nacional de Moneda es la ceca oficial de Perú, encargada de ejecutar las acuñaciones oficiales del Estado Peruano, y cuyo origen se remonta al año 1565.

Antecedentes
Después que Francisco Pizarro fundase la ciudad de Lima el 18 de enero de 1535, existió el problema de ejecutar transacciones comerciales de toda clase entre los conquistadores españoles y la instauración de una economía basada en la circulación de moneda, habida cuenta del enorme volumen de los tesoros de plata y oro conseguidos tras la caída del Imperio inca.

Para las transacciones comerciales y el pago de tributos se empleaban entonces simples barras de plata y oro sin ensayar, en contravención de las normas españolas sobre acuñación monetaria, siendo que este sistema empezó a causar perjuicios debido a la escasez de moneda española acuñada. Por ello los funcionarios coloniales empezaron a solicitar el establecimiento de una ceca en Lima, sede del Virreinato del Perú que en esos años abarcaba casi la totalidad de las posesiones españolas en América del Sur. 


Pedro de la Gasca o Lagasca (Navarregadilla, Ávila, España, 1493 – Sigüenza, Guadalajara, España, 1567) fue un sacerdote, político, diplomático y militar español del siglo XVI. Caballero de la Orden de Santiago y consejero del Tribunal del Santo Oficio. Nombrado en 1546 presidente de la Real Audiencia de Lima con la misión de debelar la rebelión de Gonzalo Pizarro en el Perú, cumplió a cabalidad su cometido.



En 1551, Pedro de la Gasca dirigió un memorial al Rey de España pidiendo constituir una ceca en Lima, pero no halló respuesta alguna; idéntico resultado tuvo la petición del virrey Andrés Hurtado de Mendoza en 1556.

Virrey Andrés Hurtado de Mendoza y Cabrera, II Marqués de Cañete (n. Cuenca, 1510 - m. Lima, 14 de septiembre de 1560) fue un militar y político español que llegó a ser el III Virrey del Perú, entre 1556 y 1560. 





Debido a la gran producción y afluencia de plata de América hacia España, la corona comprendió la importancia de acuñar monedas en las colonias para que éstas no dependan de las acuñaciones de la metrópoli.

Diego López de Zúñiga y Velasco (* Burgos, c. 1500 - † Ciudad de los Reyes, 19 de febrero de 1564), IV Conde de Nieva y caballero de la Orden de Santiago, fue el IV Virrey del Perú, cargo que ejerció de 1561 hasta su asesinato ocurrido en 1564, muerte que hasta hoy día está teñida de misterio.

En abril de 1561, el entonces virrey del Perú, Diego López de Zúñiga, conde de Nieva, remitió una comunicación al rey Felipe II, solicitando autorización para establecer una casa de moneda, indicando las razones que justificaban su pedido, la cual obtuvo respuesta favorable cuando el 21 de agosto de 1565 Felipe II de España aprueba la creación de la Casa de Moneda de Lima mediante Real Cédula emitida en Segovia.








La Real Cédula de 1565 ordenó acuñar sólo monedas de plata, prohibiendo las de oro y vellón. Las primeras monedas peruanas se acuñaron en 1568 y son similares a las acuñadas en México durante el reinado de Carlos I y su madre la reina Juana. Dichas piezas son conocidas con el nombre de Rincones” pues el ensayador que puso la inicial de su apellido en las monedas se llamaba Alonso 

de Rincón.


La ceca limeña cesó sus trabajos en 1570 y parte de sus implementos se trasladó a la ciudad de La Plata como respuesta a la expansión minera en el Sur andino. En 1577 la Casa de Moneda de Lima reinició sus trabajos y se acuñaron monedas hasta el año 1588, en que se volvió a clausurar. En ese 
tiempo se acuñaron monedas con un nuevo diseño dispuesto por el rey Felipe II, conocidas con el nombre de “Escudo Coronado”.